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A mal tiempo buena cara

Hace unos días escuché una conferencia vía internet, el tema era interesante, es increíble ver como algunas personas consiguen sacarle provecho a situaciones aparentemente "malas" mientras que otras entierran todas las oportunidad de su vida apegándose a ello.

Resulta que una de las asistentes a la charla planteó bastante preocupada que este había sido el peor año de su vida: que sus relaciones amorosas eran un desastre y que hacía poco había terminado con su última pareja y que además como si fuera poco su trabajo no le gustaba nada y hace cuestión de dos semanas la despidieron quedando desempleada.

Cuando la chica terminó de exponer su tormentosa vida, una persona le dijo que si se sentía mal en el aspecto sentimental y ese trabajo tampoco la hacía feliz ¡entonces por qué consideraba como una mala racha el hecho de dar por terminadas ambas etapas de su vida! Justamente lo contrario, la vida la estaba librando de ciertas cosas para darle la gran oportunidad de encontrar una maravillosa pareja y un trabajo que la llenase de vida y entusiasmo.

Seguro que si no estás pasando por un buen momento, te sea un poco difícil ver las cosas de esta óptica pero date cuenta que no pierdes nada con intentarlo.

También se comentó que el protagonista de una serie de televisión se quedó sin trabajo por una abrupta finalización de la serie, no obstante fue un empujón importante en su carrera para salir a buscar algo más grande, cuando el resto del elenco se lamentaba por la mala suerte. ¿Quizás sea esa una de las diferencias principales entre quienes triunfan y quienes permanecen en el promedio y/o la mediocridad?

La actitud que se tome frente a las circunstancias es una elección, no una imposición. Tú puedes elegir cómo sentirte y qué actitud tomar.

En el primer ejemplo la chica no podía ver la oportunidad de crecimiento que se escondía detrás de su “mala racha” y muchas veces nos puede suceder de igual manera a nosotros o a nuestros amigos o familiares y en momentos como esos es de mucha ayuda tener a alguien a tu lado que te haga ver esa otra óptica. No es lo común tener a tu lado a alguien que te lo haga notar y es probable que en algún momento tengas esa misión en la vida de alguien o en tu propia vida. Pero, piensalo... y no digas "sí, pero mi caso es diferente", no hay casos diferentes.

Guardar, guardar, guardar

Época de crisis! buf! LA CRISIS, esa palabra, esa cosa, esa identidad!. Estoy viendo como muchas personas están cada día más asustadas, con miedo en el futuro, con tanto miedo que el presente se les pasa de largo, ni existe para ellos. El presente solo lo utilizan para preocuparse en el futuro y para permanecer inmóviles "por si acaso". Guardar para mañana se está convirtiendo en el pan de cada día de muchas personas, pero no solo guardar dinero, ni comida, sino también guardar deseos, guardar esperanzas, guardar resentimientos, guardar críticas, guardar, guardar, guardar.

Me gustaría que leyerais este fragmento del libro de Joseph Newton "Principio del vació":

Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día, (no sabe cuando), podrá precisar de ellos.
Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa en el futuro podrá hacer falta.
Usted tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar, que ya no usa hace bastante tiempo.
...Y dentro suyo?...
Usted tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc. No haga eso. Es anti-prosperidad.
Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.
Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga.
Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea.
Mientras usted está material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.
Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje.
Dé lo que usted no usa más.
La actitud de guardar un montón de cosas inútiles, amarra su vida.
No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.
Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades.
Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida.
  1. usted no confía en el mañana
  2. usted cree que lo nuevo y lo mejor, NO son para usted, ya que se alegra con guardar cosas viejas e inútiles.
Deshágase de lo que perdió el color y el brillo... y deje entrar lo nuevo en su casa... y dentro de si mismo...
PRINCIPIO DEL VACÍO Joseph Newton.
He encontrado un fantástico artículo en Luz del Alma, donde Miguel Ruiz dentro de su libro "Maestría del amor" nos habla del alma herida. Es muy ilustrador, leedlo con detalle:

La mente herida

Quizá nunca hayas pensado en esta cuestión, pero en mayor o en menor medida, todos nosotros somos maestros. Somos maestros porque tenemos el poder de crear y de dirigir nuestra propia vida. De la misma manera en que las distintas sociedades y religiones de todo el mundo han creado una mitología increíble, nosotros creamos la nuestra.

Nuestra mitología personal está poblada de héroes y villanos, ángeles y demonios, reyes y plebeyos. Creamos una población entera en nuestra mente e incluimos múltiples personalidades para nosotros mismos. Después, adquirimos dominio sobre la imagen que vamos a utilizar en determinadas circunstancias. Nos convertimos en artistas del fingimiento y de la proyección de nuestra imagen y en maestros de cualquier cosa que creemos ser. Cuando conocemos a otras personas las clasificamos de inmediato según lo que nosotros creemos que son. Y actuamos del mismo modo con todas las personas y cosas que nos rodean.

Tienes el poder de crear. Tu poder es tan fuerte que cualquier cosa que decidas creer se convierte en realidad. Te creas a ti mismo, sea lo que sea que creas que eres. Eres como eres porque eso es lo que crees sobre ti mismo. Toda tu realidad, todo lo que crees, es fruto de tu propia creación. Tienes el mismo poder que cualquier otro ser humano en el mundo. La principal diferencia entre otra persona y tú estriba en la manera en que aplicas tu poder y en lo que creas con él. Tal vez te parezcas a otras personas en muchas cosas, pero no todo el mundo vive la vida de la misma manera que tú.

Has practicado toda tu vida para ser quien eres y lo haces tan bien que te has convertido en un maestro de lo que crees que eres. Eres un maestro de tu propia personalidad y de tus propias creencias; dominas cada acción y cada reacción. Practicas durante años y años hasta que alcanzas el nivel de maestría para ser lo que crees que eres. Y cuando por fin comprendemos que todos nosotros somos maestros, llegamos a ver qué tipo de maestría tenemos.

Cuando un niño tiene un problema con alguien y se enfada, por la razón que sea, el enfado hace que el problema desaparezca y de este modo obtiene el resultado que quería. Entonces, vuelve a ocurrir, y vuelve a reaccionar con enfado, ya que ahora sabe que, si se enfada, el problema desaparecerá. Pues bien, después practica y practica hasta llegar a convertirse en un maestro del enfado.

Entonces, de esta misma manera es como nos convertimos en maestros de los celos, en maestros de la tristeza o en maestros del auto-rechazo. Toda nuestra desdicha y nuestro sufrimiento tienen su origen en la práctica. Establecemos un acuerdo con nosotros mismos y lo practicamos hasta que llega a convertirse en una maestría completa. El modo en que pensamos, el modo en que sentimos y el modo en que actuamos se convierte en algo tan rutinario que dejamos de prestar atención a lo que hacemos. Nos comportamos de una manera determinada sólo porque estamos acostumbrados a actuar y a reaccionar así.

Pero para convertirnos en maestros del amor tenemos que practicar el amor. El arte de las relaciones también es una maestría completa y el único modo de alcanzarla es mediante la práctica. Por consiguiente, para llegar a ser maestro en una relación hay que actuar. No se trata de adquirir determinados conceptos ni de alcanzar un conocimiento en concreto. Es una cuestión de acción. Ahora bien, evidentemente, para actuar es preciso contar con algún conocimiento o al menos con una mayor conciencia de la manera en que funcionamos los seres humanos.

Quiero que te imagines que vives en un planeta donde todas las personas padecen una enfermedad en la piel. Durante dos mil o tres mil años, la gente de este planeta ha sufrido la misma enfermedad: todo su cuerpo está cubierto de heridas infectadas, que cuando se tocan, duelen de verdad. Evidentemente, la gente cree que esta es la fisiología normal de la piel. Incluso los libros de medicina describen dicha enfermedad como el estado normal. Al nacer la piel está sana, pero a los tres o cuatro años de edad, empiezan a aparecer las primeras heridas y en la adolescencia, cubren todo el cuerpo.

¿Puedes imaginarte cómo se tratan esas personas? Para relacionarse entre sí tienen que proteger sus heridas. Casi nunca se tocan la piel las unas a las otras porque resulta demasiado doloroso, y si, por accidente, le tocas la piel a alguien, el dolor es tan intenso que de inmediato se enfada contigo y te toca a ti la tuya, sólo para desquitarse. Aun así, el instinto del amor es tan fuerte que en ese planeta se paga un precio elevado para tener relaciones con otras personas.

Bueno, imagínate que un día ocurre un milagro. Te despiertas y tu piel está completamente curada. Ya no tienes ninguna herida y no te duele cuando te tocan. Al tocar una piel sana se siente algo maravilloso porque la piel está hecha para la percepción. ¿Puedes imaginarte a ti mismo con una piel sana en un mundo en el que todas las personas tienen una enfermedad en la piel? No puedes tocar a los demás porque les duele y nadie te toca a ti porque piensan que te dolerá. Si eres capaz de imaginarte esto, podrás comprender que si alguien de otro planeta viniera a visitarnos tendría una experiencia similar con los seres humanos. Pero no es nuestra piel la que está llena de heridas. Lo que el visitante descubriría es que la mente humana padece una enfermedad que se llama miedo. Al igual que la piel infectada de los habitantes de ese planeta imaginario, nuestro cuerpo emocional está lleno de heridas, de heridas infectadas por el veneno emocional. La enfermedad del miedo se manifiesta a través del enfado, del odio, de la tristeza, de la envidia y de la hipocresía, y el resultado de esta enfermedad son todas las emociones que provocan el sufrimiento del ser humano.

Todos los seres humanos padecen la misma enfermedad mental. Hasta podríamos decir que este mundo es un hospital mental. Sin embargo, esta enfermedad mental ha estado en el mundo desde hace miles de años. Los libros de medicina, psiquiatría y psicología la describen como un estado normal. La consideran normal, pero yo te digo que no lo es.

Cuando el miedo se hace demasiado intenso, la mente racional empieza a fallar y ya no es capaz de soportar todas esas heridas llenas de veneno. Los libros de psicología denominan a este fenómeno enfermedad mental. Lo llamamos esquizofrenia, paranoia, psicosis, pero la verdad es que estas enfermedades aparecen cuando la mente racional está tan asustada y las heridas duelen tanto, que es preferible romper el contacto con el mundo exterior.

Los seres humanos vivimos con el miedo continuo a ser heridos y esto da origen a grandes conflictos dondequiera que vayamos. La manera de relacionarnos los unos con los otros provoca tanto dolor emocional que, sin ninguna razón aparente, nos enfadamos y sentimos celos, envidia o tristeza. Incluso decir «te amo» puede resultar aterrador. Pero, aunque mantener una interacción emocional nos provoque dolor y nos dé miedo, seguimos haciéndolo, seguimos iniciando una relación, casándonos y teniendo hijos.

Debido al miedo que los seres humanos tenemos a ser heridos y a fin de proteger nuestras heridas emocionales, creamos algo muy sofisticado en nuestra mente: un gran sistema de negación. En ese sistema de negación nos convertimos en unos perfectos mentirosos. Mentimos tan bien, que nos mentimos a nosotros mismos e incluso nos creemos nuestras propias mentiras. No nos percatamos de que estamos mintiendo, y en ocasiones, aun cuando sabemos que mentimos, justificamos la mentira y la excusamos para protegernos del dolor de nuestras heridas.

El sistema de negación es como un muro de niebla frente a nuestros ojos que nos ciega y nos impide ver la verdad. Llevamos una máscara social porque resulta demasiado doloroso vernos a nosotros mismos o permitir que otros nos vean tal como somos en realidad. El sistema de negación nos permite aparentar que toda la gente se cree lo que queremos que crean de nosotros. Y aunque colocamos estas barreras para protegernos y mantener alejada a la gente, también nos mantienen encerrados y restringen nuestra libertad. Los seres humanos se cobijan y se protegen y cuando alguien dice: «Te estás metiendo conmigo», no es exactamente verdad. Lo que sí es cierto es que estás tocando una de sus heridas mentales y él reacciona porque le duele.

Cuando tomas conciencia de que todas las personas que te rodean tienen heridas llenas de veneno emocional, empiezas a comprender las relaciones de los seres humanos en lo que los toltecas denominan el sueño del infierno. Desde la perspectiva tolteca todo lo que creemos de nosotros y todo lo que sabemos de nuestro mundo es un sueño. Si examinas cualquier descripción religiosa del infierno te das cuenta de que no difiere de la sociedad de los seres humanos, del modo en que soñamos. El infierno es un lugar donde se sufre, donde se tiene miedo, donde hay guerras y violencia, donde se juzga y no hay justicia, un lugar de castigo infinito. Unos seres humanos actúan contra otros en una jungla de predadores; seres humanos llenos de juicios, llenos de reproches, llenos de culpa, llenos de veneno emocional: envidia, enfado, odio, tristeza, sufrimiento. Y creamos todos estos pequeños demonios en nuestra mente porque hemos aprendido a soñar el infierno en nuestra propia vida.

Todos nosotros creamos un sueño personal propio, pero los seres humanos que nos precedieron crearon un gran sueño externo, el sueño de la sociedad humana. El Sueño externo, o el Sueño del Planeta, es el Sueño colectivo de billones de soñadores. El gran Sueño incluye todas las normas de la sociedad, sus leyes, sus religiones, sus diferentes culturas y sus diferentes formas de ser. Toda esta información almacenada dentro de nuestra mente es como mil voces que nos hablan al mismo tiempo. Esto es lo que los toltecas denominan el mitote.

Pero lo que nosotros somos en realidad es puro amor; somos Vida. Y lo que somos en realidad no tiene nada que ver con el sueño, pero el mitote nos impide verlo. Cuando contemplas el sueño desde esta perspectiva y cobras conciencia de lo que eres, comprendes cuán absurdo resulta el comportamiento de los seres humanos, y entonces, se convierte en algo divertido. Lo que para todos los demás parece un gran drama para ti es una comedia. Ves de qué modo los seres humanos sufren por algo que carece de importancia, algo que ni siquiera es real. Pero no tenemos otra opción. Nacemos en esta sociedad, crecemos en esta sociedad y aprendemos a ser como todos los demás, actuando y compitiendo continuamente de un modo absurdo.

Cambia tu pensamiento para cambiar tu vida

Hace ya mucho tiempo que no leía a Louise L. Hay. Creo que fue el primer libro que leí sobre el cambio que puedes llegar a producir en tu vida cambiando tus pensamientos.

Ahora que estoy retomando mi contacto con los viejos amigos de Ecuador (que vivencias y que recuerdos que ya están dejando de ser recuerdo y volver a ser una nueva realidad), no está mal retomar la lectura de mis "viejos" escritores.
De niños, a partir de las reacciones de los adultos que nos rodeaban aprendimos quiénes éramos y qué era la vida. Por eso muchos tenemos una idea de nosotros mismos que no nos pertenece, como no nos pertenecen muchas de las reglas que nos dictan cómo hemos de vivir. Si has vivido con personas que eran desdichadas o coléricas, que se sentían asustadas o culpables, entonces habrás aprendido muchísimas cosas negativas sobre ti mismo y sobre tu mundo.

Cuando crecemos, tenemos tendencia a recrear el ambiente emocional de nuestro hogar de la infancia. También tendemos a reproducir, en nuestras relaciones personales, las que tuvimos con nuestros padres. Si de niños nos criticaban mucho, en nuestra vida adulta buscaremos personas que se comporten de igual modo. Si de niños nos elogiaron, amaron y estimularon, intentaremos reproducir ese mismo comportamiento.

No estoy animándote a culpar a tus padres. Todos somos víctimas de víctimas, y ellos no podían enseñarte algo que no sabían. Si tu madre o tu padre no sabían lo que era amarse a sí mismos, era imposible que te enseñaran a ti cómo hacerlo. Se arreglaron lo mejor que pudieron con la información que tenían. Piensa un momento en la forma en que los habían educado. Si quieres entender mejor a tus padres, ¿por qué no les preguntas por su infancia? Yo creo que elegimos a nuestros padres. Creo que hemos decidido encarnarnos en esta tierra en un momento y un lugar determinados. Hemos venido aquí a aprender ciertas lecciones que nos permitan avanzar en nuestra senda espiritual y evolutiva. Creo que escogemos nuestro sexo, el color de nuestra piel y nuestro país, y luego buscamos específicamente los padres que favorezcan nuestro trabajo espiritual en esta vida.

Todo aquello con que nos enfrentamos es un pensamiento, y los pensamientos se pueden cambiar. Sea cual fuere el problema, tus experiencias son los efectos externos de algo interno: tus pensamientos. Incluso el odio a uno mismo es una idea que uno tiene de sí. Esta idea produce un sentimiento, y uno acepta ese sentimiento. Pero si no tuviéramos la idea, no tendríamos el sentimiento. Los pensamientos se pueden cambiar. Cambia el pensamiento y el sentimiento desaparecerá.

Louise Hay - Amate a tí mismo
medita sobre ello...

No es pobre el que tiene poco,
sino el que mucho desea
Seneca                                 

¿Te atreves?

¿Qué solemos necesitar para atrevernos a hacer algo?.

Cuando nos encontramos ante situaciones nuevas, situaciones que no conocemos, o cuando nos encontramos ante una situación en la que previamente hemos sentido dolor... nuestra respuesta como personas metidas en nuestro ego es la del miedo. El miedo nos paraliza, o en el mejor de los casos nos hace dudar, y siempre que le hacemos caso, nos hace buscar la seguridad, necesitamos asegurarnos.

¿Normalmente nos imita el miedo?

El miedo puede ser limitador, pero también puede ser estimulante. Leí por algún sitio que no es más valiente el que no tiene miedo sino que el a pesar de sentirlo se atreve a cruzar por encima de él.

Yo nací en una familia aferrada al miedo. El miedo manejaba nuestras vidas. Miedo a todo, a tomar un tren, a coger una enfermedad, a cambiar de trabajo, a hacer amigos, a relacionarse, a... miedo, en definitiva, a vivir.

Una familia donde no se hacía nada por miedo... yo aprendí a tener miedo, pero también aprendí que el miedo dejaba inmovilizado y no quise que eso me pasara a mi. En algún momento de la vida el miedo me ha parado totalmente, pero la máxima que yo tomé fue: 'justo cuando sientas que no puedes hacer algo por que te da miedo, hazlo'.

Y os puedo asegurar que las experiencias más maravillosas que le pueden ocurrir a alguien a mi me han ocurrido. Sal de tus miedos, aprende a atravesarlos y vive. Y sobre todo piensa que las oportunidades son únicas, cuando ya haya pasado, no volverá nunca la misma oportunidad. Quizás será parecida, similar, pero no será la misma... y mientras dejas correr miedo antes de atreverte, continuas sufriendo... por miedo.

¿Cual es la propuesta de nuestro miedo para no tener miedo?

Creemos que si buscamos la seguridad, si nos cubrimos de seguridad el miedo pasará, tendremos la oportunidad de hacer lo mismo pero de forma segura y ya no tendremos miedo.

Esto es una auténtica barbaridad. Porque esa misma situación con seguridad no es la misma. Además el miedo se alimenta de esta necesidad de seguridad, con lo que cada vez necesitas más y más seguridad para no tener miedo. ¿Y que significa una seguridad total? No moverse, no actuar, vivir dentro de una burbuja ¿eso es vivir?.

Claro, pero hay muchas personas que creen que porque no viven en una burbuja, que porque solo 'no hacen esto' pero si que hacen 'esto otro' están viviendo... nuevo error, porque la necesidad de seguridad se va acrecentando, no va disminuyendo a medida que vas poniendo más seguridad en la vida.

La única seguridad que puedes poner es la seguridad en ti mismo, la seguridad que tu vas a poder manejar cualquier situación que surja ¿y como vas a poder saber si tu vas a poder manejar cualquier situación que surja si no te expones a que acontezca 'cualquier' situación?.  Es el pez que se muerde la cola. Es la trampa de la seguridad.

Os dejo aquí otro cuentecito. Ultimamente me está dando mucho por ello, como dice mi buena amiga, con las metáforas se llega más en profundidad que con las palabras. :-)

Las dos semillas 

Dos semillas están juntas en la tierra sembrada.

La primera dijo:

" Quiero crecer! Quiero que mis raíces lleguen muy abajo en el suelo y que mis retoños rompan la corteza de la tierra que tengo arriba...

Quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas para anunciar la llegada de la primavera...

Quiero sentir el calor del sol en mi cara y la bendición del rocío matinal en mis pétalos!"

Y entonces creció.

La segunda semilla dijo:

"Tengo miedo.

Si dejo que mis raíces vayan hacia abajo, no sé qué encontraré en la oscuridad.

Si me abro camino a través del suelo duro por sobre mi puedo dañar mis delicados retoños...

¿Y si dejo que mis brotes se abran y una serpiente trata
de comerlos?

Además, si abriera mis pimpollos, tal vez un niño pequeño me arranque del suelo.

No, me conviene esperar hasta que sea seguro".

Y entonces esperó. Un ave que andaba dando vueltas por
el lugar en busca de comida, encontró a la semilla que esperaba y enseguida se la tragó.


Empieza a vivir inseguro y 
hallarás la seguridad que tanto ansias 
para liberarte de tu profundo miedo a vivir.

Aquí tienes el post de alguien que opina lo mismo Elige Vivir!!! 

Crecer sin envejecer

Si de verdad quieres crecer y no envejecer
nunca vayas deprisa ni tampoco lento
el secreto es ir a la inversa del tiempo
pero nunca deprisa ni tampoco lento
sólo hay que ir a la velocidad del tiempo
para así comenzar a crecer y no envejecer.

El que acelera el paso descubre la nostalgia
el que se queda en el momento se queda
mas el que decide crecer conservando al niño
avanza hacia atrás recuperando su inicio
y los recuerdos que traspasan el ombligo

Si de verdad quieres crecer y no envejecer
recuerda que el juego es el principio de todo
y recuerda que ser parte es el único modo
pero es necesario que recuerdes ante todo
que sin arrugas nunca encontrarás el modo
de retomar las huellas para no envejecer…

Un poco más sobre creencias


Es increíble la cantidad de oportunidades que nos perdemos en la vida por tener metidos entre ceja y ceja alguna creencia.

Las creencias nos limitan porque son nuestra, única y exclusivamente nuestras. Otros no tienen esa creencia (aunque tengan otras) y por donde nosotros no podemos pasar ellos pasan.

Ante esto, solemos pensar "ha tenido suerte, si yo lo hubiera echo me hubiera dado de bruces". Y lo dejamos correr. Ahí aprovechamos para fijar otra creencia en nosotros, no somos afortunados.

¿qué es una creencia? Cualquier cosa que das por sentado. Cualquier cosa que piensas y utilizas para justificar 'por que no hacer esto o lo otro'. Cualquier cosa que no te permita explorar nuevos caminos. Cualquier cosa que diga 'eso es así y no se puede cambiar'.
Hay una historia de dos vendedores de zapatos. Ambos viajan a un país del tercer mundo y uno de ellos llama a su esposa apenas aterrizan, "Mi amor, me regreso a casa. Aquí no hay nada que hacer. Nadie usa zapatos, no hay nadie a quien venderle". Y regresa en el próximo vuelo a casa. 

El otro vendedor llama a su mujer: "Mi amor, no me vas a creer lo que encontré aquí. Hay una gran oportunidad de negocio. ¡Nadie trae zapatos! Puedo venderle a todo el país". Y acaba vendiendo miles y miles de zapatos.

Mira bien ahí donde pensaste ayer o anteayer que no podías, que no había una oportunidad. Evalúa dónde está tu creencia, apártala de ti y pruébalo, verás los resultados.

Pero vigila la creencia creencia más arraigada en nosotros, la que tenemos socialmente aceptada como una gran verdad, esa que casi nunca queda patente, esa que dice: 'las cosas son como son'. Cuídate de ella, porque si eliminas tus creencias particulares y no eliminas esta de base, no lo conseguirás, porque esta misma te estará limitando y evitan tu acceso a lo que quieras realizar. 

Sería lo mismo que si el segundo vendedor, si a pesar de creer que hay una oportunidad de negocio, cuando lo habla con su mujer esta le dice ¿porque te piensas que no llevan zapatos porque no los pueden comprar?, él lo cree y ya no lo intenta (perdió su oportunidad).

Piensa que harías tu y te darás cuenta lo limitado o no limitado que estás con tus creencias. Quitatelas de encima y explora el mundo... no sabes las maravillas que te puede ofrecer.

Comprender la naturaleza de las creencias

Me ha llegado por aquellas casualidades, la oportunidad de leer el libro de Stuart Wilde, Milagros. Como siempre me gusta compartirlo con vosotros.

Su enfoque de las creencias y la necesidad de revisarlas y modificarlas, hasta hacerlas desaparecer tiene demasiada correlación con mi pensamiento como para obviarlo y no seguir sus consejos por mi parte. A ver que te parece:

El siguiente paso para crear tus propios milagros es observar la naturaleza de tus creencias. Revisando creencias y sentimientos comienzas a entender cómo usar la Ley Universal de modo efectivo.

Es natural anhelar lo imposible pero, al hacerlo, estableces fuertes creencias acerca de lo que puede ser hecho y lo que no. Puedes saltar cierta altura y no más alto, correr a cierta velocidad y no más rápido, aceptar una cierta posición y no otra mejor.

Dado que la mayoría de los aviones comerciales vuelan a 600 millas por hora, el tiempo más corto en el que puedes llegar a Nueva York es de unas seis horas. Esos son hechos en el inconsciente colectivo. Pero ¿que pensarías si te contara de un hombre que pudiera mover su cuerpo muchas miles de millas es pocos segundos? Tu mente escanearía sus bancos de memoria y se quedaría en blanco, e inmediatamente después tú podrías pensar: ¡Imposible! Entonces quizás revisarías todos los datos científicos disponibles y concluirías que este hecho es inalcanzable.

Todo el conocimiento científico y el pensamiento corriente son productos del mismo "inconsciente colectivo" y justo el hecho de que mil millones de personas no tienen el concepto de un hombre moviéndose 3000 millas en unos segundos lo hace imposible. Pero los miles de millones de personas están equivocadas.

Hay una dimensión, aquí mismo, sobre el plano terrenal en la cual un hecho así es posible, y hay unas pocas personas vivas hoy en día que saben de esta dimensión y la usan. Es un asunto de percepción y creencia.

Tu habilidad para hacer milagros depende enteramente de lo fácil y rápidamente que puedas darle la espalda al inconsciente colectivo. Es tu atadura al inconsciente colectivo, o patrones de creencias del mundo lo que te mantiene atrapado.

Esta atadura, que aceptas al nacer es tu principal desafío en la vida, y tu meta espiritual es sobrepasarla. Finalmente te das cuenta de que, para llegar a ser una parte de una consciencia más alta, has de dejar el sitio donde estás ahora y entrar en lo desconocido.

Esa es la razón por la cual todos los relatos del camino del iniciado hablan de absoluta soledad porque al moverte fuera de la vieja energía hay una sensación de pérdida.

Cuando emprender ese camino tus percepciones se expanden gradualmente para aceptar una vibración más alta de ti mismo y comprender que lo que los demás creen es parte de su evolución, pero no es el total de los hechos. Experimentamos la vida a través de los cinco sentidos, "las ventanas del alma", y se nos enseña la capacidad que tienen.

Sin embargo, cada uno de ellos tiene una dimensión que es muchas veces más profunda de lo que es percibido normalmente y esas dimensiones se abrirán para ti cuando te dirijas hacia ellas.

Observemos los sentimientos. A través de los sentimientos puedes penetrar en otros mundos y ser "clarisintiente" (un elevado sentido de los sentimientos); es una capacidad que puedes aprender a desarrollar bastante rápido. No es tan aguda como la visión extrasensorial, pero es profunda y a través de ella accedes a áreas de percepción que poca gente ha experimentado jamás.

Todo a tu alrededor es energía- tu cuerpo, sus diferentes órganos, tus pensamientos, el lugar físico donde habitas, y los eventos de tu vida, todo expresa una energía.

Una parte de esa energía es perceptible a través de los cinco sentidos, pero la mayoría está más allá de la percepción normal. Abriéndose al poder de la Ley Universal y controlando la mente mediante el centramiento y la disciplina, te haces consciente de la sutilidad de las energías a tu alrededor. Te darás cuenta de que puedes usar tus sentimientos para guiarte a través de la vida.

Al entrar en una situación lleva tu sentimiento hacia lo que está delante. ¿Cómo se siente? ¿Qué te está diciendo la Ley Universal? ¿Qué área fluye y cuál no? Después de un tiempo este ejercicio se hace simple y muy exacto. Tal vez no seas capaz de ver todas las energías sutiles a tu alrededor, pero puedes aprender a sentirlas y pronto hallarás que la información de la Ley Universal tiene un modo de saltar a la vista inesperadamente.

Los sucesos de tu vida reúnen energía al venir hacia ti y puedes sentirla semanas e incluso años antes de que ocurran. La ciencia te dirá que no es posible ver el futuro y eso es cierto para aquellos que creen que esto es así, pero al salir de la "percepción de grupo" del mundo, sentir a incluso ver el futuro será tu segunda naturaleza.

Para controlar la Ley Universal de modo efectivo, debes vigilar su manifestación, que es, básicamente, cada evento de tu vida. Entonces enlaza cada suceso con tus sentimientos y actitudes subyacentes. Percátate de que, cuando las cosas van bien, es solamente porque tú introdujiste esa imagen dentro de la Ley Universal y ella respondió. Imagina la Ley universal como un oficinista de ventas en una gran compañía de envíos por correo. Él tiene tu pedido pero no tiene ni idea de quien eres. Si el pedido dice: "talla 8", él envía la talla 8. No es su problema si esa talla te queda bien o no. Él sólo da cumplimiento a tu solicitud.

En la vida diaria tus sentimientos, pensamientos, y actitudes son tu formulario de pedido; por lo tanto antes de que decidas cambiar tus condiciones actuales, tendrás que estar muy seguro de lo que quieres de la vida. La Ley Universal reacciona espasmódicamente a los mensajes dudosos o inciertos. Tienes que escribir claramente y tienes que estar dispuesto a aceptar aquello que estás buscando.

Digamos que quieres ganar una gran suma de dinero, dejar tu trabajo y pasar el resto de tu vida tumbado al sol. Sueñas con el dinero, suspiras y dices: "Sería maravilloso". Pero, ¿es eso realmente lo que quieres? Puede que muy pronto te aburrieras y, aunque a tu mente le gustaría vaguear al sol, tu yo interior tal vez diga: "Debería haberme quedado donde estaba; había más potencial allí".

Crear energía para ti a través de la Ley universal no es tan sólo un asunto de desear cosas, de cualquier manera. Has de darte cuenta de que el poder está en tu interior y, una vez que tomas el primer paso hacia él, cualquiera que sea lo que crees será para tu más alto bien. Puede que no sea exactamente lo que pensabas que querías pero sería mejor que te prepararas para las consecuencias.

Antes de embarcarte en un "plan de acción milagroso", debes dedicar algún tiempo a meditar sobre las condiciones u objetos materiales que deseas. La Ley Universal es el empleado del departamento de envíos que espera tu pedido claro y conciso. La moneda con la que vas a pagar por él es la fe.

Para crear algo con absoluta certeza, has de establecer en tu interior el sentimiento de que ya ha sucedido y la condición que deseas es ya parte de tu vida. Esto puede ser difícil porque tu mente, que no sabe nada del funcionamiento de la Ley, se defiende.

Afirmas "Soy rico", y tu mente te contradice, "No, no lo eres". El conflicto que se desarrolla confunde a la Ley Universal, que está a punto de enviarte el deseo de tu corazón. Este choque de energías opuestas ha sido el desafío del aspirante a iniciado desde el principio de los tiempos. Es la búsqueda del Grial, o la lucha con el dragón. Dice que nadie entra en el reino del cielo interior hasta que hayan domado el dragón de la negatividad que heredado del inconsciente colectivo. En modo figurado, tendrás que abandonar el plano de la tierra aunque puede que sigas formando parte de la realidad física. Las dimensiones no están ahí fuera, en algún lugar entre tú y las estrellas; están en los mundos internos o viajes interiores.

Estos viajes tienen una realidad interna y una manifestación externa en lo físico, así que todo lo que puedes concebir es realmente parte de ti ahora mismo. El hecho de que no lo tengas en tus manos no importa. Sea lo que sea lo que concibes, está en estado de realizarse gradualmente. Si afirmas "Soy rico", tienes que empezar a sentirte rico, pensar como rico, y tener una actitud de rico. Paséate por almacenes caros, toma café en el mejor hotel de la ciudad, y empieza a actuar y sentir como si ya tuvieras la vasta fortuna que la Ley Universal está a punto de enviarte. De este modo creas una realidad concreta de riqueza en tu viaje interior y se hará manifiesta en tu viaje exterior en el mundo físico. Si puedes mantener ese sentimiento y fuerza y vivir como si tu deseo ya hubiese sido satisfecho por la Ley Universal, tu deseo será enviado, garantizado.

Pero no puedes tener el corazón a medias o disiparás tu poder personal y no sucederá nada. Has de tomar el camino como un guerrero. Vas a conseguir tu meta. No importa lo que te confronte, no importa donde estés ahora mismo, no importa a qué adversidad te enfrentes, alcanzarás tu objetivo. A la Ley Universal no le importa si tú tienes el deseo de tu corazón o no. Por eso, controla tu mente para recibir.

Puedes tener todo lo que quieras y cuando lo creas, se hace tuyo. A veces sentimos que no merecemos el éxito o la riqueza o la salud completa o cualquier cosa que anhelemos. Se nos enseña en la infancia que no valíamos la pena, o que de algún modo le debemos algo a la sociedad o al plano físico, o que tenemos alguna clase de pecado especial que debemos expiar antes de que podamos disfrutar de lo que queremos en la vida.

Este no es el caso. La Ley no discrimina. Recibe tu energía y envía diamantes o piedras dependiendo de lo que tú hayas enviado. Es muy importante examinar los sentimientos negativos que tienes acerca de ti mismo. Es fácil decir "oh, nunca gano nada" o "soy demasiado viejo; ellos nunca me contratarán", o "nunca podré estar con esa persona, no soy lo suficientemente guapo". Esa clase de pensamientos es un indicativo de la mente y sus consejos lógicos.

Los milagros no son lógicos, por lo tanto, la última cosa que necesitas son los consejos lógicos de la mente. Cuando tales consejos te son dados, reconócelos en la mente, da las gracias y di "No acepto ninguna energía que sea contraria al poder ilimitado que reside en mí", entonces continúa así.

El poder infinito es tan magnánimo, tan poderoso, muchísimo más que la mente, que existe en una dimensión separada y eso es por lo que la mente tiene dificultad en percibir incluso que exista. Tendrás una intuición o un sentimiento, o un arrebato de excitación, pero eso es todo. No puedes realmente oírlo, tocarlo o saborearlo, pero pasará por la mente como una brisa; y cuando comienza a funcionar en tu vida, lo sabrás por la calidad de la gente y sucesos que te rodeen.

Revisemos brevemente algunos puntos importantes:

· La Ley Universal, o Espíritu de Vida, es ilimitada. La fuerza está en tu interior. Por tanto, lo que eres es también ilimitado.

· La Ley Universal es imparcial e impasible. No puede discriminar. Estará encantada de darte todo aquello en lo que creas.

· No eres tu cuerpo ni tus emociones ni tu mente. Eres una parte del Espíritu Viviente, en aprendizaje. No importan tus circunstancias. La Ley Universal puede ser requerida en cualquier momento porque es tu yo real.

· Sea lo que sea lo que crees por ti mismo mediante la comprensión de los aspectos metafísicos y místicos de la Ley Universal, es tuyo, porque tú lo creaste, tú lo mereces.

· Los milagros no son regalos de Dios; son una parte de lo que eres, que es Dios.

En resumen, la Ley Universal está en equilibrio y armonía debido a su naturaleza. Por ello, cuando elabores tu "plan de acción" no podrás. Sea lo que sea lo que crees tendrá que ser para ti mismo. No puedes infligir la Ley Universal sobre otros diciendo: "Quiero que esto le suceda a mi amigo". Esto sería interferir, porque, al no conocer la naturaleza del heroico plan de vida de tu amigo, no estás capacitado para cambiarlo o alterar en modo alguno lo que él está pasando en esos momentos. Él tiene que experimentar la vida por sí mismo, porque también tiene el poder ilimitado en su interior, y una parte de su patrón de crecimiento es descubrir este hecho.

En la Ley Universal no hay energía dual, bueno y malo, santos y pecadores. Sólo hay energía, un poder que permea todas las cosas y todo es parte del poder. Diferenciar entre bueno y malo es sólo tu percepción, porque dentro de la energía real no hay juicio. Hay energía alta y energía no tan alta, y al final de esta vida, tendrás la oportunidad de revisar lo que hayas alcanzado, que dependerá de cuánto éxito hayas tenido en centrar tu vida en la disciplina de percibir el Espíritu Viviente y usarlo.

Pero tu revisión no será emocional. Estarás mirando la calidad (o velocidad, si prefieres) de la energía que creaste. Si has dañado a otros has impedido tu evolución decelerando la fuerza de la vida dentro de ti. Esa es tu energía kármica, y algún día tendrás que comprender que ese no era tu camino más elevado. Pero no puedes juzgar a los demás porque, como la energía que tu mente percibe no incorpora la naturaleza de sus metas heroicas, no tienes modo de saber que lo que van a atravesar no es exactamente lo que necesitan kármicamente para su crecimiento en el punto infinito de su evolución.

No hay víctimas ni accidentes. Cada persona es responsable de su propia evolución. Cada cual atrae hacia sí las circunstancias que experimenta en su vida.

Este tiempo de vida es tuyo. Puedes estar envuelto en relaciones y amar a otros, pero, básicamente, lo que haces de tu vida y cómo pasas por ella es tu propia evolución. Aprendemos a hacernos responsables de todas nuestras circunstancias y, dentro de la Ley Universal, no se espera que nos responsabilicemos de la evolución de otros. Puede sonar un poco rudo, pero en la Ley hay una claridad y justicia increíbles.

Es por eso que la adversidad es tan útil. Permite a la gente buscar algo más allá de la realidad del día a día, y esto les pone en contacto con sus verdaderos seres interiores. En la desesperación, empiezan a atraer su ilimitado poder; y se dan cuenta de que todo puede ser cambiado, que el sufrimiento es un producto del ser interior y que, observando sus seres internos, pueden transformarlos.

Se ha dicho que no hay enfermedades incurables, sino sólo gente incurable. Y esto es verdad para cualquier energía dentro de la Ley Universal. Tratar de arreglar tus circunstancias sólo física o mentalmente, no funcionará a largo plazo porque las inconsistencias profundamente enraizadas continuarán saliendo a la superficie en tu vida con otros disfraces. Superar algo de una vez por todas significa entrar en tu interior para descubrir la causa real de esa perturbación.

Este proceso o descubrimiento te proporcionará más energía, que podrás usar para crear las cosas que quieres en tu vida.
Stuart Wilde, Milagros


Si lo deseas he encontrado un sitio google para leerlo online, puedes acceder a él pinchando aquí. Y como siempre, para los lectores de siempre, aquellos a los que les gusta leer un libro en sus manos y que lo llevan a todas partes con ellos hasta que lo terminaron, aquí también les dejo el enlace para poder comparlo a través de la web.

Otros libros de Stuart Wilde:

Tengo ganas de leerlos, sus títulos son bastante sugerentes ¿no te parece?


¿Te sientes ofendido/a?

Desconozco quien ha escrito esto que dejo más abajo. Me llegó por mail y creí que era bueno, muy bueno y que muchas personas deberían leerlo.

Busqué información en la red y aparecieron multitud de post y artículos, en foros y sitios en la web con estas palabras, pero ni rastro de quien las escribió.

Para su autor/a, muchas gracias. Este es mi particular homenaje para ti:
Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo.

 La sorprendente revelación que les voy a hacer, va a cambiar sus vida, y sino al menos lo reflexionarán... ¡Nadie te ha ofendido! 

Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. 

Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes porqué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.

Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo... Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entra las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación. 

¿Enojado con Dios? Son tus creencias de lo que debería hacer Dios, las que te lastiman. Dios jamás ofende ni daña a nadie. 

Una novela que no tiene nada que ver con la realidad.

Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar. Si pierde una,  el hábito se desarma. El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las 'ofensas'.

Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan. 

Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás. 

 Somos criaturas de inventario

También, las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior. 

Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas. Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su 'inventario' .

Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió. Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes. ¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.

Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año con año. 

¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años? Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia. 

Una de las mayores fuentes de ofensas, es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que debe hacer y te dice 'no', creas resentimientos por partida doble. 

Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías. Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es. Y es un círculo vicioso. Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos. Déjalos ser! nadie te pertenece.

Nada ni nadie te pertenece

Cuando los colonos americanos querían comprarles sus tierras a los Pieles Rojas, estos les contestaron '¿Comprar nuestras tierras? ¡Si no nos pertenecen! Ni el fulgor de las aguas, ni el aire, ni nuestros hermanos los búfalos a los cuales solo cazamos para sobrevivir. Es una idea completamente desconocida para nosotros'. 

Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, tus amigos o parejas te pertenecen. Es como el fulgor de las aguas o el aire. No los puedes comprar. No los puedes separar. No son tuyos. Solo los puedes disfrutar como parte de la naturaleza. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Solo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.

Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir. Entonces...

¿Cómo puedo perdonar?

1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas y Dios, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA va a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.

2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.

3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.

4) Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5) La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja perfectos. Es un concepto creado por la mente humana que a un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, Sol, no bichos... ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Solo a un nivel intelectual. En la realidad JAMAS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez solo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres o no piensan como tú. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.

6) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.

7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de porque lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.

8) A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.

9) Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquítate) con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.

Y como dirían los Beatles , Let it be! Deja al mundo ser. Y déjate ser a ti también.

Espero que te haya llegado muy dentro, como he me ha llegado a mi. Gracias de nuevo, autor/a anónimo/a.

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