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¿Polos?

¿Os habéis dado cuenta que la gente está con actitudes más polarizadas?

Veo dos grupos: Hay un grupo de personas con mucha (exagerada) agresividad, con mucha inconsciencia, con mucha angustia, con mucha "locura", con mucho sufrimiento, mientras que hay otro grupo de personas que van despertando de una manera inmediata, como un "click" alcanzando con ello un grado de tranquilidad y felicidad interior que nunca antes habían vislumbrado (y no necesariamente personas que se hayan dedicado a trabajar en su crecimiento). En el medio ya casi no queda gente.

¿Podría deberse a la influencia de los cambios que se avecinan predichos en las profecias mayas?. ¿Estamos muchos cambiando, mientras otros nos estamos metiendo en el infierno total?.

Bajo mi forma de enfocar el asunto, estaba esperanzada que se sumara una masa crítica importante para que el cambio hacia el despertar se realizase de una forma exponencial, pero ahora veo con preocupación que también se está creando una masa crítica en el otro sentido y es un poco alarmante, porque no me gustaría vivir el resto de mis días en medio de una gran guerra energética de emociones negativas vs positivas a escala mundial.

Por otro lado, la fuerza que puede ejercer esa gran masa crítica de energía negativa en el resto de la tierra puede traer consecuencias fatales, como las predichas en las profecías mayas, yo antes no creía que pudiera ser posible una visión catastrofista de la profecía, pero ahora... No quiero con todo esto que se agregue nadie más al miedo, sino todo lo contrario, quería hacer un llamamiento a la consciencia, a una consciencia global para que podamos ser muchos los que estamos despertando de la inconsciencia y podamos mejorar nuestras vidas, no solo de forma interior sino también exterior (en el mundo), como consecuencia del cambio interior.

He recibido también una alerta, un llamamiento de otra persona, su nombre lo desconozco, creo que merece la pena ser divulgado por las grandes verdades, que a mi opinión, dice:

Me temo que lo que voy a escribir es algo que no me encanta, pero urge ya la acción.

ES IMPERATIVO QUE LE PIDAN AMABLEMENTE A TODO MUNDO QUE DEJE DE VER
TRAGEDIAS, VA DE NUEVO!!!

ES IMPERATIVO QUE LE PIDAN AMABLEMENTE A TODO MUNDO QUE DEJE DE VER
TRAGEDIAS

Están creando un rezo subconsciente para crear cada vez mayores cataclismos, antes eso no tenía un efecto tan importante como lo tiene ahora.

NOS ESTÁN DANDO MUCHO MÁS PODER MENTAL Y SI NO CONTROLAMOS LO QUE
PENSAMOS VAMOS A SUFRIR MUCHO COMO HUMANIDAD.

Todo mundo habla del 2012 como una época de grandes "dificultades", es importante que:
  1. No piensen eso (y ahora voy a explicar lo que pasa)
  2. No tomen las cosas TAN literalmente, no es un tren que llega a las 2012, sino que es un proceso QUE YA ESTÁ PASANDO!
  3. AHORA MÁS QUE NUNCA TIENEN QUE APRENDER A USAR SU PODER Y HACERSE
  4. RESPONSABLES DE LO QUE PIENSAN Y CREAN.
Lo que está pasando es que nos están dando mucho más poder mental, pero con poder llega la responsabilidad, tenemos la responsabilidad de enfocarnos en cosas benéficas para todos, no en destrucciones. Si seguimos haciendo rezos masivos (subconscientes) al ver las noticias y pensar en tragedias Y EN UNA FECHA QUE YA TODOS ACEPTARON... ¿qué crees que va a pasar?

Nosotros estamos creando nuestro presente y nuestro futuro, tenemos que dejar de sufrir, tenemos que dejar de pensar cosas negativas, tenemos que evitar todo lo negativo de forma URGENTE.

Aquí es muy sencillo, no hay que seguir a ninguna religión ni estoy pidiendo que se unan a una secta, les estoy enseñando a usar el poder de su mente/ser interno para tener una vida mejor

LA PRIMERA REGLA DE LA NUEVA ERA: HONESTIDAD!! !

Ya tengo reportes de gente que al hacer cosas que no les gusta hacer ya se sienten extremadamente mal y cada día será más fuerte, parte de tener más poder mental es el que nos quiten nuestra parte irresponsable. .. ¿puedes adivinar cuál es nuestra parte irresponsable ?

NUESTRA FALTA DE HONESTIDAD CON NOSOTROS MISMOS!!!!!!

Cuando digo ser honesto conmigo mismo me refiero a hacer sólo lo que me hace sentir bien y me hace ser feliz... y sé que siempre está el sabiondo que sale con "si me hace feliz matar gente entonces qué... lo hago?"

La respuesta siempre será la misma, HAZ LO QUE RREEAALLMMEENNTTEE te haga feliz, si eso es lo que te dice tu corazón que hagas, eso tendrás que hacer, PERO SI ESTÁS MINTIÉNDOTE sufrirás inmensamente si lo haces. ME EXPLIQUE??? Que estas haciendo tu?? Como te sientes???

El tiempo del juego ya terminó, ya no hay más tiempo para tratar de convencer a la gente a ver si quieren saber estas cosas o no, yo las tengo que decir porque es mi obligación, con esto cumplo mi contrato con cada uno de ustedes, ya depende de ustedes el cumplir su contrato con los demás
al hacerles llegar esta información.

CÓMO HACER QUE LO QUE ENSEÑO FUNCIONE PARA LA VIDA REAL:

Hasta hoy el enfoque ha sido cómo manifestar cosas que quiero, bueno, ahora tengo que darle otro enfoque:
  1. 1. Te voy a pedir que hagas una de las cosas más difíciles que te he pedido hasta hoy. NO PRESTES ATENCIÓN A TUS 5 SENTIDOS. No me importa que veas, escuches, sientas, o lo que sea, necesito que te hagas ciego a ellos. VEAS LO QUE VEAS, ESCUCHES LO QUE ESCUCHES, SIENTAS LO QUE SIENTAS (con la carne y la piel) NO HAGAS CASO, NO REACCIONES.
  2. SÉ FELIZ A COMO DÉ LUGAR, la felicidad es algo que te puedes permitir sentir a cualquier momento, TÚ DECIDES QUÉ SENTIR A CUALQUIER MOMENTO, y si puedes sentir amor (que es más divino que la felicidad), MEJOR, tienes que mantenerte en ese estado la mayoría del tiempo de tu día, enfócate en ver cosas que te hagan sentir bien y feliz, que te hagan reír.
  3. SÉ HONESTO. Vamos pues, si estás haciendo algo que no te gusta hacer, deja de hacerlo, si estas con alguien con quien ya no eres feliz, deja de hacerlo, si estás comportándote como no debes de hacerlo, deja de hacerlo, DEJA DE HACER Y DE SER LO QUE NO ES LA MEJOR VERSIÓN DE TI.
  4. COMIENZA A VER CON TU MENTE LO QUE REALMENTE QUIERES VER Y TEN FE CIEGA DE QUE YA ES. Esto es, no estar viendo si ya pasó o no, sino simplemente saber que ya es, fe ciega es simplemente saber sin lugar a duda que ya es sin importar lo que digan tus 5 sentidos.
  5. Si tienes problemas, o enfermedades, DEJA DE CREER EN ELLAS, estas seguirán allí mientras sigas creyendo en ellas, cuando tu atención acerca de ellas desaparezca totalmente, éstas desaparecerán también, ayuda mucho el seguir el paso 4 viendo lo que te haga ser feliz.
EN CASO DE "DIFICULTADES":
  1. Mantén la calma - NO REACCIONAR!
  2. NEGAR TODO LO QUE TE DICEN TUS 5 SENTIDOS, AFIRMAR LO QUE TE DICE TU CORAZÓN
  3. INMEDIATAMENTE ACTIVA TU FELICIDAD Y USA TU IMAGINACIÓN PARA VER SÓLO LO QUE QUIERES VER... esto es EL PODER CREATIVO.
Este punto es extremadamente importante ya que dentro de poco tu imaginación tendrá muchísimo más poder del que tiene hoy (y hoy tiene muchísimo más poder del que tenía hace 6 meses).

Basta de drama, basta de problemas, tenemos poco tiempo para ser felices y para ser lo mejor que podamos ser por dentro, no lo desperdicies en tonterías por favor!

TODO LO TIENES YA, simplemente sigue los pasos y mantén tu fe ciega, si existen ganas de discutir conmigo para demostrarme que sí tienes problemas y que no tienes todo lo que quieres??, TIENES TODA LA RAZÓN!!! HAS DEMOSTRADO QUE TÚ PUEDES CREAR ESO DE MANERA EXCELENTE, ahora que lo demostraste, YA DEJA DE HACERLO Y COMIENZA A MANIFESTAR COSAS PARA TU BIEN. VIVIR EN PAZ,EN AMOR, FELIZ!! EN ABUNDANCIA!! !

Espero que no entren en pánico, pero ya es momento de que sepan la verdad, no puedo seguir minimizando la seriedad de lo que viene.
He encontrado un fantástico artículo en Luz del Alma, donde Miguel Ruiz dentro de su libro "Maestría del amor" nos habla del alma herida. Es muy ilustrador, leedlo con detalle:

La mente herida

Quizá nunca hayas pensado en esta cuestión, pero en mayor o en menor medida, todos nosotros somos maestros. Somos maestros porque tenemos el poder de crear y de dirigir nuestra propia vida. De la misma manera en que las distintas sociedades y religiones de todo el mundo han creado una mitología increíble, nosotros creamos la nuestra.

Nuestra mitología personal está poblada de héroes y villanos, ángeles y demonios, reyes y plebeyos. Creamos una población entera en nuestra mente e incluimos múltiples personalidades para nosotros mismos. Después, adquirimos dominio sobre la imagen que vamos a utilizar en determinadas circunstancias. Nos convertimos en artistas del fingimiento y de la proyección de nuestra imagen y en maestros de cualquier cosa que creemos ser. Cuando conocemos a otras personas las clasificamos de inmediato según lo que nosotros creemos que son. Y actuamos del mismo modo con todas las personas y cosas que nos rodean.

Tienes el poder de crear. Tu poder es tan fuerte que cualquier cosa que decidas creer se convierte en realidad. Te creas a ti mismo, sea lo que sea que creas que eres. Eres como eres porque eso es lo que crees sobre ti mismo. Toda tu realidad, todo lo que crees, es fruto de tu propia creación. Tienes el mismo poder que cualquier otro ser humano en el mundo. La principal diferencia entre otra persona y tú estriba en la manera en que aplicas tu poder y en lo que creas con él. Tal vez te parezcas a otras personas en muchas cosas, pero no todo el mundo vive la vida de la misma manera que tú.

Has practicado toda tu vida para ser quien eres y lo haces tan bien que te has convertido en un maestro de lo que crees que eres. Eres un maestro de tu propia personalidad y de tus propias creencias; dominas cada acción y cada reacción. Practicas durante años y años hasta que alcanzas el nivel de maestría para ser lo que crees que eres. Y cuando por fin comprendemos que todos nosotros somos maestros, llegamos a ver qué tipo de maestría tenemos.

Cuando un niño tiene un problema con alguien y se enfada, por la razón que sea, el enfado hace que el problema desaparezca y de este modo obtiene el resultado que quería. Entonces, vuelve a ocurrir, y vuelve a reaccionar con enfado, ya que ahora sabe que, si se enfada, el problema desaparecerá. Pues bien, después practica y practica hasta llegar a convertirse en un maestro del enfado.

Entonces, de esta misma manera es como nos convertimos en maestros de los celos, en maestros de la tristeza o en maestros del auto-rechazo. Toda nuestra desdicha y nuestro sufrimiento tienen su origen en la práctica. Establecemos un acuerdo con nosotros mismos y lo practicamos hasta que llega a convertirse en una maestría completa. El modo en que pensamos, el modo en que sentimos y el modo en que actuamos se convierte en algo tan rutinario que dejamos de prestar atención a lo que hacemos. Nos comportamos de una manera determinada sólo porque estamos acostumbrados a actuar y a reaccionar así.

Pero para convertirnos en maestros del amor tenemos que practicar el amor. El arte de las relaciones también es una maestría completa y el único modo de alcanzarla es mediante la práctica. Por consiguiente, para llegar a ser maestro en una relación hay que actuar. No se trata de adquirir determinados conceptos ni de alcanzar un conocimiento en concreto. Es una cuestión de acción. Ahora bien, evidentemente, para actuar es preciso contar con algún conocimiento o al menos con una mayor conciencia de la manera en que funcionamos los seres humanos.

Quiero que te imagines que vives en un planeta donde todas las personas padecen una enfermedad en la piel. Durante dos mil o tres mil años, la gente de este planeta ha sufrido la misma enfermedad: todo su cuerpo está cubierto de heridas infectadas, que cuando se tocan, duelen de verdad. Evidentemente, la gente cree que esta es la fisiología normal de la piel. Incluso los libros de medicina describen dicha enfermedad como el estado normal. Al nacer la piel está sana, pero a los tres o cuatro años de edad, empiezan a aparecer las primeras heridas y en la adolescencia, cubren todo el cuerpo.

¿Puedes imaginarte cómo se tratan esas personas? Para relacionarse entre sí tienen que proteger sus heridas. Casi nunca se tocan la piel las unas a las otras porque resulta demasiado doloroso, y si, por accidente, le tocas la piel a alguien, el dolor es tan intenso que de inmediato se enfada contigo y te toca a ti la tuya, sólo para desquitarse. Aun así, el instinto del amor es tan fuerte que en ese planeta se paga un precio elevado para tener relaciones con otras personas.

Bueno, imagínate que un día ocurre un milagro. Te despiertas y tu piel está completamente curada. Ya no tienes ninguna herida y no te duele cuando te tocan. Al tocar una piel sana se siente algo maravilloso porque la piel está hecha para la percepción. ¿Puedes imaginarte a ti mismo con una piel sana en un mundo en el que todas las personas tienen una enfermedad en la piel? No puedes tocar a los demás porque les duele y nadie te toca a ti porque piensan que te dolerá. Si eres capaz de imaginarte esto, podrás comprender que si alguien de otro planeta viniera a visitarnos tendría una experiencia similar con los seres humanos. Pero no es nuestra piel la que está llena de heridas. Lo que el visitante descubriría es que la mente humana padece una enfermedad que se llama miedo. Al igual que la piel infectada de los habitantes de ese planeta imaginario, nuestro cuerpo emocional está lleno de heridas, de heridas infectadas por el veneno emocional. La enfermedad del miedo se manifiesta a través del enfado, del odio, de la tristeza, de la envidia y de la hipocresía, y el resultado de esta enfermedad son todas las emociones que provocan el sufrimiento del ser humano.

Todos los seres humanos padecen la misma enfermedad mental. Hasta podríamos decir que este mundo es un hospital mental. Sin embargo, esta enfermedad mental ha estado en el mundo desde hace miles de años. Los libros de medicina, psiquiatría y psicología la describen como un estado normal. La consideran normal, pero yo te digo que no lo es.

Cuando el miedo se hace demasiado intenso, la mente racional empieza a fallar y ya no es capaz de soportar todas esas heridas llenas de veneno. Los libros de psicología denominan a este fenómeno enfermedad mental. Lo llamamos esquizofrenia, paranoia, psicosis, pero la verdad es que estas enfermedades aparecen cuando la mente racional está tan asustada y las heridas duelen tanto, que es preferible romper el contacto con el mundo exterior.

Los seres humanos vivimos con el miedo continuo a ser heridos y esto da origen a grandes conflictos dondequiera que vayamos. La manera de relacionarnos los unos con los otros provoca tanto dolor emocional que, sin ninguna razón aparente, nos enfadamos y sentimos celos, envidia o tristeza. Incluso decir «te amo» puede resultar aterrador. Pero, aunque mantener una interacción emocional nos provoque dolor y nos dé miedo, seguimos haciéndolo, seguimos iniciando una relación, casándonos y teniendo hijos.

Debido al miedo que los seres humanos tenemos a ser heridos y a fin de proteger nuestras heridas emocionales, creamos algo muy sofisticado en nuestra mente: un gran sistema de negación. En ese sistema de negación nos convertimos en unos perfectos mentirosos. Mentimos tan bien, que nos mentimos a nosotros mismos e incluso nos creemos nuestras propias mentiras. No nos percatamos de que estamos mintiendo, y en ocasiones, aun cuando sabemos que mentimos, justificamos la mentira y la excusamos para protegernos del dolor de nuestras heridas.

El sistema de negación es como un muro de niebla frente a nuestros ojos que nos ciega y nos impide ver la verdad. Llevamos una máscara social porque resulta demasiado doloroso vernos a nosotros mismos o permitir que otros nos vean tal como somos en realidad. El sistema de negación nos permite aparentar que toda la gente se cree lo que queremos que crean de nosotros. Y aunque colocamos estas barreras para protegernos y mantener alejada a la gente, también nos mantienen encerrados y restringen nuestra libertad. Los seres humanos se cobijan y se protegen y cuando alguien dice: «Te estás metiendo conmigo», no es exactamente verdad. Lo que sí es cierto es que estás tocando una de sus heridas mentales y él reacciona porque le duele.

Cuando tomas conciencia de que todas las personas que te rodean tienen heridas llenas de veneno emocional, empiezas a comprender las relaciones de los seres humanos en lo que los toltecas denominan el sueño del infierno. Desde la perspectiva tolteca todo lo que creemos de nosotros y todo lo que sabemos de nuestro mundo es un sueño. Si examinas cualquier descripción religiosa del infierno te das cuenta de que no difiere de la sociedad de los seres humanos, del modo en que soñamos. El infierno es un lugar donde se sufre, donde se tiene miedo, donde hay guerras y violencia, donde se juzga y no hay justicia, un lugar de castigo infinito. Unos seres humanos actúan contra otros en una jungla de predadores; seres humanos llenos de juicios, llenos de reproches, llenos de culpa, llenos de veneno emocional: envidia, enfado, odio, tristeza, sufrimiento. Y creamos todos estos pequeños demonios en nuestra mente porque hemos aprendido a soñar el infierno en nuestra propia vida.

Todos nosotros creamos un sueño personal propio, pero los seres humanos que nos precedieron crearon un gran sueño externo, el sueño de la sociedad humana. El Sueño externo, o el Sueño del Planeta, es el Sueño colectivo de billones de soñadores. El gran Sueño incluye todas las normas de la sociedad, sus leyes, sus religiones, sus diferentes culturas y sus diferentes formas de ser. Toda esta información almacenada dentro de nuestra mente es como mil voces que nos hablan al mismo tiempo. Esto es lo que los toltecas denominan el mitote.

Pero lo que nosotros somos en realidad es puro amor; somos Vida. Y lo que somos en realidad no tiene nada que ver con el sueño, pero el mitote nos impide verlo. Cuando contemplas el sueño desde esta perspectiva y cobras conciencia de lo que eres, comprendes cuán absurdo resulta el comportamiento de los seres humanos, y entonces, se convierte en algo divertido. Lo que para todos los demás parece un gran drama para ti es una comedia. Ves de qué modo los seres humanos sufren por algo que carece de importancia, algo que ni siquiera es real. Pero no tenemos otra opción. Nacemos en esta sociedad, crecemos en esta sociedad y aprendemos a ser como todos los demás, actuando y compitiendo continuamente de un modo absurdo.

Busca dentro de ti

Nos pasamos la vida buscando. 

Buscamos hacer lo correcto, buscamos dinero, buscamos amor, buscamos felicidad.

Incluso quienes no se reconocen como buscadores se pasan la vida buscando como conseguir más dinero para comprar aquello que desea, como llegar a acceder al trabajo soñado, como realizar sus sueños, como tener más comodidad. Siempre buscamos, pensamos como llegar a lo que queremos.

Muchas decepciones por el camino hace que muchas personas decidan dejar de buscar, vivir con lo que no les gusta, algunas bajo la maravillosa palabra de la aceptación, en la mayoría de los casos mal entendida.

Aceptar no es dejar de desear, no olvidarse que se quiere lo mejor para uno mismo. Aceptar solo es dejar que las cosas fluyan, aunque no nos gusten, pero no significa inmovilización.

La inmovilización que sufrimos muchos en muchos apartados de nuestra vida viene debido a que buscamos las respuestas a todas nuestras dudas en el exterior, que alguien (una persona o las creencias de la sociedad) nos diga que es lo que tenemos que hacer, incluso que buscar, porque en definitiva, lo que todos buscamos es la felicidad, aunque muchos nos equivoquemos en la vía por donde llegar a ella.

Este pedacito del libro "La princesa que creía  en los cuentos de hadas" creo que puede ilustrar algo al respecto: 


Paseando por el estanque, la pareja vio a un hombre inmóvil con un sombrero blanco de pescador sentado en un leño.

¿Qué le pasa?, - preguntó la princesa-

-No lo sé muy bien. Empezó así un día que no fue capaz de decidir que caña de pescar debía usar. le preguntaba a todo el que pasaba, pero unos le decían que empleara una y otro la otra. Después, tampoco supo si debía ponerle cebo fresco o no, ni en qué lado del estanque tenía que sentarse. Pidió la opinión de los demás, pero, en efecto, unos se inclinaron por un cebo y otros por el otro. 

Algunos le aconsejaron que se sentara aquí, otros allá y los demás no supieron que contestar o les daba igual, o las dos cosas. Empezó a ponerse nervioso y a dar vueltas de un lado a otro.

Entonces, les preguntó a los que pasaban si había peces en el agua... aunque ya sabrás que ésta es la tierra de la ilusión y nada es lo que parece. Así unos le dijeron que si, otros que no y al final dejó de preguntar. Lo siguiente que sabemos es que se desplomó en ese tronco y nadie le ha visto moverse desde entonces. Me imagino que la única decisión que tomó fue la de no hacer nada más en su vida.

-¿Le ha preguntado alguien por qué creía que todo el mundo sabía mejor que él lo que tenía que hacer?, - preguntó la princesa al tiempo que se le refrescaba la memoria.

-Sí, le preguntamos por qué tenía tantos problemas para decidirse y nos contestó que siempre tenía miedo de equivocarse en la elección.

-¿Y qué más daba si hubiera sido así? - preguntó la princesa sintiendo pena por el hombre-, ¿se habría acabado el mundo si hubiera elegido la caña negra en vez de la marrón o si hubiera decidido emplear un cabo en lugar del otro aunque hubiera visto más tarde que no era el correcto?

En ese momento recordó la veces en las que le había ordenado a un criado que fuera a caballo a entregarle una nota a la reina pidiéndole su opinión sobre lo que debía hacer con esto o con aquello. Luego, le vino a la mente el pergamino con los pros y los contras, y volvió a sentir un malestar bastante familiar. Se dio cuenta de sus nervios a la hora de tomar una decisión por miedo a cometer un error.

-Parece más una estatua que un hombre,-dijo la princesa.

-Pues está vivo y respira como los demás. Si te acerca a él podrás ver el vaho de su respiración en contacto con el aire frío.

-Tal vez esté respirando, pero lo que sí es cierto es que no está vivo. Debe ser muy desgraciado, -afirmó la princesa mientras aumentaba su pesar... no sólo por ese hombre de aspecto triste sino también por ella misma. Viendo a esa estatua humana sentada en el leño, pasaron por su mente muchos recuerdos sobre la confusión, la miseria y la desesperación que tanto le habían dominado los días que se quedó en la cama, negándose a salir de ella.

-Hay mucha gente por aquí que no vive mejor que él. En realidad, no se sabe quienes son ni lo que hacen, van saliendo del paso día tras día, preocupándose por esto o por aquello, haciendo un sinfín de locuras e intentando darle sentido a todo..."
La princesa que creía en los cuentos de Hadas - Macia Grad

Pero no está todo perdido, si conseguimos buscar dentro de nosotros en lugar de fuera, si conseguimos creer que dentro de nosotros tenemos una sabiduría increíble y que un error no es un error sino un aprendizaje, tenemos un amplio mundo por donde movernos, explorar y sobre todo vivir.

Esta inteligencia está dentro de nosotros, no está en nuestra mente, nuestra mente se basa en lo que otros nos han enseñado, y al fin y al cabo estaríamos haciendo lo mismo. Saber que es lo que necesitamos y cual es el camino adecuado para llegar a ello está sólo dentro de cada uno.

Tu tienes tus propias respuestas, tu tienes tu camino, busca dentro de ti.

¿Te atreves?

¿Qué solemos necesitar para atrevernos a hacer algo?.

Cuando nos encontramos ante situaciones nuevas, situaciones que no conocemos, o cuando nos encontramos ante una situación en la que previamente hemos sentido dolor... nuestra respuesta como personas metidas en nuestro ego es la del miedo. El miedo nos paraliza, o en el mejor de los casos nos hace dudar, y siempre que le hacemos caso, nos hace buscar la seguridad, necesitamos asegurarnos.

¿Normalmente nos imita el miedo?

El miedo puede ser limitador, pero también puede ser estimulante. Leí por algún sitio que no es más valiente el que no tiene miedo sino que el a pesar de sentirlo se atreve a cruzar por encima de él.

Yo nací en una familia aferrada al miedo. El miedo manejaba nuestras vidas. Miedo a todo, a tomar un tren, a coger una enfermedad, a cambiar de trabajo, a hacer amigos, a relacionarse, a... miedo, en definitiva, a vivir.

Una familia donde no se hacía nada por miedo... yo aprendí a tener miedo, pero también aprendí que el miedo dejaba inmovilizado y no quise que eso me pasara a mi. En algún momento de la vida el miedo me ha parado totalmente, pero la máxima que yo tomé fue: 'justo cuando sientas que no puedes hacer algo por que te da miedo, hazlo'.

Y os puedo asegurar que las experiencias más maravillosas que le pueden ocurrir a alguien a mi me han ocurrido. Sal de tus miedos, aprende a atravesarlos y vive. Y sobre todo piensa que las oportunidades son únicas, cuando ya haya pasado, no volverá nunca la misma oportunidad. Quizás será parecida, similar, pero no será la misma... y mientras dejas correr miedo antes de atreverte, continuas sufriendo... por miedo.

¿Cual es la propuesta de nuestro miedo para no tener miedo?

Creemos que si buscamos la seguridad, si nos cubrimos de seguridad el miedo pasará, tendremos la oportunidad de hacer lo mismo pero de forma segura y ya no tendremos miedo.

Esto es una auténtica barbaridad. Porque esa misma situación con seguridad no es la misma. Además el miedo se alimenta de esta necesidad de seguridad, con lo que cada vez necesitas más y más seguridad para no tener miedo. ¿Y que significa una seguridad total? No moverse, no actuar, vivir dentro de una burbuja ¿eso es vivir?.

Claro, pero hay muchas personas que creen que porque no viven en una burbuja, que porque solo 'no hacen esto' pero si que hacen 'esto otro' están viviendo... nuevo error, porque la necesidad de seguridad se va acrecentando, no va disminuyendo a medida que vas poniendo más seguridad en la vida.

La única seguridad que puedes poner es la seguridad en ti mismo, la seguridad que tu vas a poder manejar cualquier situación que surja ¿y como vas a poder saber si tu vas a poder manejar cualquier situación que surja si no te expones a que acontezca 'cualquier' situación?.  Es el pez que se muerde la cola. Es la trampa de la seguridad.

Os dejo aquí otro cuentecito. Ultimamente me está dando mucho por ello, como dice mi buena amiga, con las metáforas se llega más en profundidad que con las palabras. :-)

Las dos semillas 

Dos semillas están juntas en la tierra sembrada.

La primera dijo:

" Quiero crecer! Quiero que mis raíces lleguen muy abajo en el suelo y que mis retoños rompan la corteza de la tierra que tengo arriba...

Quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas para anunciar la llegada de la primavera...

Quiero sentir el calor del sol en mi cara y la bendición del rocío matinal en mis pétalos!"

Y entonces creció.

La segunda semilla dijo:

"Tengo miedo.

Si dejo que mis raíces vayan hacia abajo, no sé qué encontraré en la oscuridad.

Si me abro camino a través del suelo duro por sobre mi puedo dañar mis delicados retoños...

¿Y si dejo que mis brotes se abran y una serpiente trata
de comerlos?

Además, si abriera mis pimpollos, tal vez un niño pequeño me arranque del suelo.

No, me conviene esperar hasta que sea seguro".

Y entonces esperó. Un ave que andaba dando vueltas por
el lugar en busca de comida, encontró a la semilla que esperaba y enseguida se la tragó.


Empieza a vivir inseguro y 
hallarás la seguridad que tanto ansias 
para liberarte de tu profundo miedo a vivir.

Aquí tienes el post de alguien que opina lo mismo Elige Vivir!!! 

Cara a cara con el miedo

En El libro de la vida, Jiddu Krishnamurti (1895-1986), el influyente pensador indio que se negaba a ser llamado maestro espiritual, lo expresa así: 
"Donde hay miedo, es obvio que no hay libertad, y sin libertad no hay amor. 

Casi todos tenemos alguna forma de miedo: a la oscuridad, a la opinión pública, a las serpientes, a la vejez, al dolor físico, a la muerte. El miedo nos hace mentir, nos corrompe de distintas maneras, torna la mente vacua y trivial, distorsiona el pensamiento, lleva a supersticiones absurdas..."
No se puede salir del miedo, sostenía Krishnamurti, sin enfrentarse al hecho que lo provoca. Elaborando estrategias para vencerlo, seguimos apegados a él. 
"...Si usted comprende el miedo, lo cual sólo ocurre si entra en contacto directo con él, entonces hace algo. Y sólo entonces cesa..."
El miedo es la no aceptación de lo que es, agregaba el pensador indio, y esa no aceptación nos lleva a enredarnos en explicaciones, postergaciones, excusas, atajos. 
"...Se trata de comprender su causa y actuar ante ella. Se puede ser valiente, claro, pero no sin conocer el miedo...”


Fuente: La Nación Revista, Diálogos con el alma, Sergio Sinay, domingo 2/11/08

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